A muchas pacientes seguir vinculadas con el trabajo les ayuda a seguir adelante, por esa razón queremos aclarar posibles dudas que le puedan surgir sobre este tema.

 

 Mujer trabajadoraSu capacidad para seguir trabajando o realizar otras actividades dependerá del tipo de tratamiento y de cómo éste le pueda afectar, siempre y cuando su médico lo crea conveniente. Puede planificar sus tratamientos al final del día o justo antes del fin de semana para que interfiera lo mínimo posible con su trabajo.

En caso que la quimioterapia le provoque cansancio, intente ajustar su horario de trabajo durante algún tiempo. Puede pedir una reducción de jornada, o bien, trabajar desde casa (si su trabajo se lo permite)

Si es usted trabajadora por cuenta ajena, hable con su jefe sobre lo que necesita en cada fase del tratamiento. Seguramente pueda llegar de acuerdo para reducir su jornada, o quizás pueda hacer parte de su trabajo en casa. Su médico puede aconsejarle de los límites para las actividades.

No obstante, aprovechamos para recordarle que tiene derecho a continuar de baja hasta que el médico considere que es necesario y no tiene que tener sentimientos de culpa, ni sentirse menos útil por no estar trabajando. 

La reincorporación al trabajo después del tratamiento: La reincorporación al trabajo es recomendable que sea gradual y paulatina. Remarcar nuevamente que es muy importante que siga los consejos de su médico, así como las indicaciones del fisioterapeuta para prevenir la aparición del linfedema.